Zaragoza
Embassy Silvia Gutiérrez Guerrero
Updated on 30/03/12
Si piensas hacer una escapada a esta ciudad, asentada en mitad del valle del Ebro, te propongo esta Guía de Zaragoza en 3 días para que no te pierdas nada interesante. Consulta este callejero de la ciudad si necesitas orientarte por los lugares que te recomiendo para tu visita.
Día 1: Por el centro de Zaragoza.
Como en cualquier viaje, para llegar a nuestro destino nos encontraremos con distintas opciones, adaptables según las posibilidades y gustos de cada persona. Debes saber que el aeropuerto de Zaragoza ha crecido mucho en los últimos años, sobre todo tras su ampliación en marzo de 2008 con motivo de la Exposición Internacional del Agua. Actualmente cuenta con conexiones permanentes con 15 destinos, entre los que se encuentran Alicante, Santiago de Compostela, Tenerife, Mallorca, Lanzarote y Sevilla. No obstante, el AVE te asegura la conexión Madrid-Zaragoza en 90 minutos, y la alta velocidad ferroviaria también llega hasta Barcelona. De cualquier manera, siempre quedará la carretera para viajar hasta Zaragoza, una ciudad de la que ya se hemos resaltado su buena comunicación.

En cuanto al tema de alojamiento, te recomiendo que por comodidad y variedad de ofertas te quedes en el centro de Zaragoza. En la Plaza de España encontrarás unos hoteles muy bien comunicados y en la Plaza del Pilar, situada en el casco histórico, hay una amplia gama de categorías, precios y decoración, para que elijas según te convenga.
Para empezar tu ruta turística, será mejor que visites los monumentos más interesantes del casco histórico. En la zona oeste encontrarás el Palacio de la Aljafería, antigua sede de la Inquisición en la que actualmente se encuentran las Cortes de Aragón. Este edificio supone el monumento más importante de la época islámica y se encuentra rodeado de jardines. Merecerá la pena visitar su patio, en el que verás arcos de herradura, el mihrab y el salón del trono.
En la Plaza del Pilar encontrarás la famosa Catedral-Basílica del Pilar, uno de los monumentos más visitados por los peregrinos. En su interior puedes ver varias obras de arte: algunos frescos de Goya, el retablo del altar mayor, la sillería del coro del siglo XVI y la Santa Capilla, entre otros. Mientras que otra de las catedrales, la del Salvador, conocida como La Seo, se caracteriza por estar construida sobre los restos de una mezquita de la época musulmana. Su mezcla de diferentes estilos y su interior, propio de un museo de arte e historia, no te dejarán indiferentes.

Estos tres monumentos forman parte de lo principal del casco histórico, aunque quedan muchas visitas que no debes dejar escapar. Para dar un paseo, un recorrido interesante es bajar por la calle de Don Jaime I, que pasa por varias plazas de interés: Santa Marta, Santa Cruz y San Pedro Nolasco, hasta llegar al Teatro Principal. Por otra parte, si vas por la calle Alfonso I, a la que llegarás desde la Basílica del Pilar, desembocarás en la Plaza de San Felipe. Una zona que te recomiendo para ir de tiendas o pasar un rato agradable en una terraza. Se trata de un espacio muy animado tanto por el día como por la noche.
Para tapear, sin importar la hora, una buena recomendación son los barecillos que te encontrarás por la zona conocida como El Tubo. Se denomina así al conjunto de callejuelas situadas en el Casco Viejo y que desembocan en la Plaza de España. Allí encontrarás una amplia oferta gastronómica en la que degustar los platos típicos aragoneses: ternasco asado, migas, huevos rotos, pollo al chilindrón… En la zona de El Tubo, destacan el café cantante El Plata (con tres sesiones diarias de cabaret) o el mítico restaurante Casa Lac, abierto desde 1825.
Si después de cenar te apetece seguir con la marcha, El Tubo continua siendo una buena opción para dar una vuelta nocturna. Pero si te apetece más descansar, vuelve a tu alojamiento para coger energías, que el segundo día se presenta con mucho por descubrir.
Día 2: Calles en las que perderte
Comienza este segundo día turístico con un buen desayuno aragonés y, una vez tengas las pilas cargadas, continúa con el patrimonio monumental del centro de Zaragoza. En la anteriormente visitada Plaza del Pilar encontrarás el Palacio La Lonja, el primer edificio renacentista de la ciudad que, en un principio, estaba destinado a servir como lonja de mercaderes.
En el barrio de los Predicadores puedes hacer un recorrido por distintas iglesias. Destacan la Iglesia de San Pablo y la Iglesia de la Magdalena, situada en el barrio del mismo nombre. Quédate con esta ubicación para más tarde, ya que La Magdalena es una de las zonas más alternativas de la ciudad y seguro que pasas por aquí una buena tarde-noche. Este barrio ofrece una gran diversidad cultural: teterías, bares con música reggae o centros sociales con una amplia oferta de ocio.
También te interesará ver los restos de la muralla romana que se construyó entre el siglo I y el siglo III, bajo el mandato de Tiberio. Actualmente se conservan dos tramos de unos 80 metros de longitud; una nimiedad si tenemos en cuenta que esta muralla llegó a tener una longitud de 3 kilómetros y unos 120 torreones defensivos.
Para comer puedes dar una vuelta por el entorno de la Plaza San Francisco, cercano a la Universidad, que destaca por ser una de las mejores zonas para tomar unas cañitas mientras tapeas. Entre los bares que encontrarás por allí, El London y El Montesol son de los más conocidos, pero hay muchas más terrazas para elegir. Por esas calles también encontrarás muchas librerías y comercios, por si te apetece hacer unas compras. Pero si lo que buscas son grandes centros comerciales, en Zaragoza dispones de Plaza Imperial, Puerto Venecia, Augusta o GranCasa, entre otros.
Para terminar de pasar la tarde-noche, la calle María Lostal y sus paralelas tienen una amplia oferta de restaurantes, pubs y cafeterías. Allí podrás disfrutar del ocio nocturno de esta zona, en la que encuentran su lugar todo tipo de público, desde el más pijo al más rockero. Aunque para ir de discotecas la zona más concurrida es la del centro, sobre todo en torno a la calle del Temple.
Día 3: Ebro y monumentos fluviales.
Este tercer día vamos a optar por un plan más relajado, pero no menos vistoso, en el que disfrutar de todas las transformaciones que ha vivido Zaragoza a raíz de la Expo 2008. De manera que acércate hasta el cauce del río Ebro en el que, actualmente, se pueden hacer multitud de actividades: paseos en barca, jugar al golf, baños en las playas fluviales, alquilar bicicletas para hacer una ruta o sobrevolar el río en una cabina.
Como puedes comprobar, en todas las actividades predomina la presencia del agua, ya que la Exposición Internacional se centraba en la temática de Agua y el desarrollo sostenible. Fruto de este evento son los siguientes nuevos edificios: el Parque del Agua, la Torre del Agua, el Pabellón Puente, el Acuario Fluvial de Zaragoza, el Pabellón de Aragón, el Pabellón de España y el Palacio de Congresos de Aragón.
De entre todos estos, te recomendamos que saques tiempo para visitar el Parque del Agua Luis Buñuel, en el que se encuentran numerosas terrazas en las que degustar de un tentempié mientras disfrutas de este paraje natural. Así también repondrás fuerzas antes de tu viaje de vuelta.
Como curiosidad, debes saber que las principales fiestas de Zaragoza son las Fiestas del Pilar y que se celebran en octubre, coincidiendo con el día del Pilar. Eventos como la ofrenda de flores a la Virgen del Pilar, el rosario de cristal o la comparsa de gigantes y cabezudos atraen a multitud de turistas, que se unen a las rondas joteras y a los pasacalles propios de los habitantes de esta histórica ciudad.
Enlaces interesantes:
Ayuntamiento de Zaragoza
Zaragoza Turismo
Callejero de Zaragoza
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