Estambul
Embassy Silvia Gutiérrez Guerrero
Updated on 30/03/12
El hecho de que Estambul fuese en el pasado capital de tres imperios: romano, bizantino y otomano, favorece un punto intermedio entre lo occidental y lo oriental que se deja notar en sus calles, sus paisajes, su ambiente y el comportamiento de sus habitantes.
Si te decides a visitar esta ciudad, te dejo esta Guía de Estambul en 3 días para que no te pierdas nada durante tu escapada. También puedes consultar este mapa interactivo en el que ubicar todas las localizaciones que te recomiendo.
Día 1: Visitas emblemáticas.
Lo más común es llegar a Estambul en avión, más aún si tenemos en cuenta la cantidad de vuelos baratos que se ofertan hasta allí. También se puede llegar en Interrail, aunque no sea la opción más frecuente. La capital turca cuenta con dos aeropuertos internacionales: Atatürk, que es el más importante y está situado a 28 km. de la ciudad, y Sabiha Gökçen, que se encuentra a unos 50 km. pero es igualmente transitado al trabajar con las compañías de bajo coste Vueling y Spanair.

Como zona de alojamiento te recomiendo que optes por lo más céntrico. Allí podrás encontrar una buena oferta de hostales o de hoteles desde los 50 hasta los 90 euros por noche. Una buena ubicación es la Plaza de Sultanahmet, donde se encuentran Santa Sofía y la Mezquita Azul, sobre todo si buscas un ambiente confortable y “cercano”. Pero si lo que quieres es algo más lujoso, la zona cercana a la Plaza Taksim es la opción más elegida para disfrutar de las grandes cadenas hoteleras. El contrapunto más barato lo tienes en los albergues, en los que por 10 euros la noche podrás olvidarte de dónde dormir y dedicarte únicamente a recorrer la ciudad.
Una vez descargado el equipaje puedes comenzar tu recorrido turístico por el centro. Lo primero que deberías ver de Estambul es el símbolo más emblemático de esta ciudad, el que siempre sale en las postales: Santa Sofía, que se encuentra situada en el punto más alto de Estambul y le otorga una gran panorámica a la ciudad, con sus cuatro minaretes y su enorme cúpula. El interior te sorprenderá por su decoración y sus mosaicos de gran valor histórico, pero su visión exterior ya impresiona de por sí, sobre todo con la iluminación nocturna. Lo mejor es que vayas con tiempo para ver esta gran obra, que ha sufrido varias transformaciones desde que se creó: llegó a ser iglesia del Papa, después fue convertida en Mezquita y, por último, en 1935 se remodeló como museo.
La Mezquita Azul es el templo más importante de Estambul y fue inaugurada en el año 1617 durante el mandato de Mustafá I. Te impresionará por los más de 20.000 azulejos azules que decoran su cúpula y su parte superior. Si pretendes entrar a su interior, deberás llevar la ropa apropiada y descalzarte antes de entrar. En el caso de las mujeres, hay que llevar los hombros y el pelo tapado, pero si no vais equipadas para ello, en la entrada te darán lo que necesites para poder acceder. También debes saber que durante las horas de culto la mezquita se encuentra cerrada al público turista.

Para comer o cenar, en los alrededores de la misma Plaza Sultanhamet encontrarás bastantes restaurantes y terrazas donde disfrutar de la comida típica de Turquía. Entre los platos más típicos se encuentran los kebabs, que seguro que ya has probado, pero los hay de muy diferentes estilos. Por ejemplo, uno de los platos estrellas es el Testi Kebab, una especie de guiso de carne que se cocina en una vasija de barro que deberás romper para poder comerlo. Te llevarás una grata impresión con este curioso plato. Otras comidas típicas son el pollo con miel o el Lüfer, un pescado azul del Bósforo, muy conocido en esta región. Para tomar algo después de cenar, esta zona también es de las más indicadas por sus múltiples terrazas en la calle.
Con estas visitas has tenido una toma de contacto más que suficiente con la ciudad de Estambul. Dejemos por hoy el recorrido aquí y coge fuerzas para empezar el segundo día, el más intenso en cuanto a lugares que ver y cosas que hacer.
Día 2: De compras por los bazares.
Empieza tu día con un buen desayuno que te cargue las pilas. Debes saber que en Estambul la leche está considerada como un producto bastante caro, por lo que en los desayunos turcos tradicionales se prefiere beber té. Lo típico que puedes desayunar es tomate y pimiento, crudo, queso, jamón de ternera… Pero lo puedes acompañar de tostadas, bollitos, pan, zumo, leche, café o cacao. Todos estos últimos alimentos son más de cara al turismo.
Puedes comenzar este segundo día visitando el Palacio Topkapi, que te rememorará el esplendor del Imperio Otomano. Cuenta con cuatro patios y varios edificios en su interior: sala de armas, cocina, establos... En este mismo recinto se encuentra el Museo Arqueológico, otro de los lugares que no deberías perderte de Estambul, y que se convirtió en el primer museo de Turquía en el año 1891. La pena es que es tan grande que no te dará tiempo a ver todo lo que contiene en una mañana, pero puedes pasar allí el tiempo que quieras dedicarle. Además de la colección de arqueología alberga una colección de arte oriental y otra de cerámicas y joyas.
El Museo Arqueológico se encuentra situado entre el primer patio del Palacio Topkapi y el Parque Gülhane. A este parque deberías acercarte una vez visitado el museo, ya que podrás disfrutar de un espacio muy bonito y relajado para descansar un momento. Si te apetece comer en plena naturaleza y ahorrarte algo de dinero, puedes llevarte un bocadillo e improvisar un picnic allí.
Después de la hora del café puedes aprovechar para visitar el Gran Bazar y callejear hasta bajar al Bazar Egipcio. Lo más impresionante es ver el ambiente que rodea estos mercados, pero no te recomiendo que compres allí porque suele ser caro, sobre todo si te ven pinta de turista. Los productos típicos de Estambul son las alfombras, las antigüeda
des, las delicias turcas y los baklavas (postres típicos de Turquía) y las falsificaciones de ropa, pero de calidad.
El Gran Bazar cuenta con más de 3.600 tiendas distribuidas en 64 calles. Si te animas a comprar en esta inmensidad, no te olvides de regatear con los cientos de vendedores que te abrirán el paso. Mientras que el Bazar Egipcio, conocido como bazar de las especias, es uno de los mejores lugares para comprar productos típicos como dulces, frutos secos o quesos.
Una buena recomendación es comprar té de manzana. Entre el Bazar Egipcio y la Nueva Mezquita, que se encuentra por allí, encontrarás un espacio muy agradable para tomarte algo en una de sus terrazas.
Pero las mejores vistas de Estambul, además de Santa Sofía, se obtienen desde la Torre Gálata. Os recomiendo que subáis hasta allí haciendo un viaje desde el funicular de Tünel que sale del Puente de Gálata, lo que hará este trayecto más inolvidable aún. Si quieres disfrutar de una noche realmente inolvidable, en esta Torre se celebran cenas con espectáculo, barra libre y baile. Eso sí, la jugada te saldrá por unos 65 euros, así que piénsatelo.
Para salir de fiesta la mejor zona de Estambul es Beyoglu, una zona que cuenta con muchos bares y discotecas de lo más variopintos. En la calle Iman Adnan Sokak hay algunos pubs que merecen la pena. Eso sí, mira bien el lugar antes de entrar y también a cuánto puede salirte el precio de la consumición.
Día 3: Crucero en barco y baños árabes.
Si prefieres pasar el último día de relax, pero sin dejar a un lado las vistas de Estambul, te recomiendo recorrer el río Bósforo en barco. Por un precio muy asequible, que podrás acordar en Eminönü (próximo al Puente Gálata), viajarás en un crucero que atraviesa la unión entre el Mar Negro y el Mar de Mármara.
Hay excursiones en barco que puedan durar desde una hora y media hasta 6 horas. La mayoría de los turistas optan por el trayecto corto, pero depende de tu tiempo libre y de las ganas que tenga de estar en un barco. El camino cuenta con varios atractivos turísticos con lo que deleitarte: varios palacios, entre ellos el de Dolmabahce, Bylerbeyi y Ciragan. Además, al final del trayecto podrás ver la Fortaleza de Rumeli Hisar.
Para la hora de comer, en la parte inferior del Puente Gálata hay numerosos restaurantes especializados en pescado, y además lo sirven recién pescado. Esta zona es muy turística y muy recomendable por ofrecer buenos precios en la carta, a pesar de que el ambiente y las vistas que se disfrutan desde allí incitan a todo lo contrario.

Otra opción para pasar este último día es probar los baños turcos de Estambul, una experiencia que, además de relajarte, te dejará con un buen sabor de boca. En la mayor parte de estos baños la entrada incluye lavado exfoliante y distintos tipos de masajes, aunque debes saber que son masajes bastante fuertes. Los baños turcos más recomendables son el Hamam de Çemberlitas, que está en el centro histórico, y el Hamam de Suleymaniye, que es el único que ofrece servicio mixto y por eso es el elegido por muchos viajeros.
Hasta aquí llega la Guía de Estambul en 3 días. Espero que te haya sido de ayuda para planificar tu viaje a una de las ciudades más pobladas de Europa, que se caracteriza por su fuerte presencia musulmana. Visitar Estambul es revivir la magia de los antiguos Imperios y la multiculturalidad de la Europa de nuestros días
Video Gallery
We don't have any videos yet. Help us by adding videos to this embassy.
Take part in the guide created by users and add your comments and reviewsComments to Entries.